Santander es una elegante ciudad que se
extiende a lo largo de una amplia bahía con vistas al mar Cantábrico. Su casco
histórico reúne un conjunto de nobles edificios que se alzan en medio de un
increíble entorno natural de mar y montañas. Su tradición marinera y comercial
se une a una vocación turística centenaria, que tiene en la célebre playa de El
Sardinero, en el paseo marítimo y en la península de La Magdalena sus mayores
atractivos.
Situada en la ruta norte del Camino de Santiago, Santillana del Mar es una hermosa villa medieval que se
desarrolló en torno a la Colegiata de Santa María. Varias torres defensivas y
palacios renacentistas hacen de Santillana uno de los conjuntos históricos más
importantes de Cantabria.
Antiguo refugio de pescadores, San Vicente de la
Barquera representa una de las más pintorescas estampas de la cornisa
cantábrica, con sus playas, su puebla vieja y el excepcional fondo de las
cumbres nevadas de los Picos de Europa. La puebla vieja de San Vicente fue
declarada Bien de Interés Cultural de Cantabria en 1987, por su interesante
conjunto monumental, del que forman parte la iglesia de Santa María de los
Ángeles, construida entre los siglos XIII y XVI, el castillo y los restos de una
muralla. Los puentes son otro de los signos de identidad de esta villa, como el
de la Maza, con 28 ojos, que fue construido por mandato de los Reyes Católicos
en el siglo XVI, o el del Parral que data del siglo XVIII. También posee un
magnífico compendio de playas como son Fuentes, Primera de San Vicente, El
Rosal, El Tostadero, Merón y Gerra, y una hermosa ría repleta de botes y barcas
de vivos colores.
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